Un operativo sin precedentes se desarrolla en Medellín tras las denuncias de más de 450 personas víctimas de una estafa en la venta de carros usados. Los afectados entregaron sumas millonarias y, en algunos casos, sus propios vehículos a concesionarios que dejaron de operar abruptamente.
Las investigaciones de la Fiscalía revelan que los establecimientos involucrados, especializados en automóviles de alta y media gama, cerraron sin brindar respuestas a sus clientes, generando una crisis de confianza en el sector automotor local.
Más de 450 personas han reportado pérdidas económicas significativas, lo que evidencia la magnitud de esta estafa.
Las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía para que verifiquen la legalidad y reputación de los concesionarios antes de realizar cualquier transacción, mientras continúan las labores para esclarecer los hechos y sancionar a los responsables.