Un operativo sin precedentes en la investigación del expresidente de Bolivia, Evo Morales, ha permitido a la Fiscalía reunir un extenso conjunto de evidencias para sustentar el proceso judicial en su contra.
La acusación formal fue presentada en octubre y apunta a la presunta implicación de Morales en el delito de trata agravada de personas, en relación con una menor de edad durante su gobierno entre 2006 y 2019.
Hasta la fecha, se han recopilado más de 170 pruebas de cargo que serán presentadas en el juicio oral, cuyo inicio está pendiente de fijación por las autoridades judiciales.
Los fiscales que investigan el caso aseguran que las pruebas son contundentes y suficientes para sustentar la acusación contra el expresidente.
El proceso judicial contra Evo Morales genera gran expectativa en Bolivia y en la región, dado el impacto político y social que representa este caso.