En zona rural de Santa Marta está ubicado un predio que perteneció a dos hermanos con nexos con el paramilitarismo en Chocó, y que ahora pasó a ser manejado por el Fondo para la Reparación a las Víctimas por cuenta de las medidas cautelares solicitadas por la Fiscalía General de la Nación en los estrados judiciales.
La propiedad pertenecía a los hermanos Carlos Alberto y Antonio Nel Zúñiga Caballero, condenados por nexos con el exjefe paramilitar Vicente Castaño Gil. Según la Fiscalía, el terreno está avaluado en 17.000 millones de pesos, y fue conseguido a través de actividades ilegales.
Un operativo militar y judicial para la entrega
Hasta donde está ubicado se desplazaron agentes del ente acusador, acompañados por soldados del Gaula Militar, quienes garantizaron la seguridad para poder practicar las diligencias judiciales.
El despojo de tierras en Chocó
La Fiscalía acreditó que 'las estructuras paramilitares con injerencia en Chocó intimidaron y desplazaron de manera forzada a las comunidades indígenas y afrodescendientes de las cuencas de los ríos Curvaradó y Jiguamiandó, y de otras zonas de la región del Bajo Atrato'. Asimismo, los miembros de las entonces Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) despojaron de sus tierras a las comunidades y permitieron que empresarios como los hermanos Zúñiga empezaran a desarrollar proyectos agroindustriales de palma.
Medidas cautelares y reparación
A petición de la Fiscalía, la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín impuso medidas cautelares sobre el predio, por lo que pasará a ser administrado por el Fondo para la Reparación a las Víctimas.
Carlos López - @CarlosL49 - carben@eltiempo.com