Un favorito con los pies en la tierra
Tras una sólida actuación en la primera ronda, Francia se sumerge en la fase eliminatoria del Mundial 2026 desde una posición de fuerza para enfrentar al equipo 'menos favorito', Suecia, este martes (4 p. m.) a las afueras de Nueva York. Pero ahora comienza una nueva competición y un tropiezo supondrá un regreso precipitado a casa.
Volvemos a poner el contador en cero. Suecia no tendrá nada que perder y puede causarnos problemas. Hay confianza, pero no un exceso de confianza, porque sabemos que la calidad del rival va a subir.
El DT francés, Didier Deschamps, dejó clara la advertencia en la rueda de prensa de este lunes. Para un equipo que aspira a estar en la final el 19 de julio en el MetLife Stadium de East Rutherford, el mismo recinto en el que se enfrentará a los escandinavos, irse antes de lo previsto equivaldría a un fiasco monumental.
El poder ofensivo de los Bleus
Sobre todo por las expectativas generadas por los primeros encuentros y la potencia ofensiva desplegada. Deschamps, que vive su última campaña al frente del equipo galo y sueña con un tercer título mundial, sin duda se imagina un destino muy distinto al de abandonar el escenario prematuramente. El técnico regresó el sábado con sus jugadores tras pasar cuatro días en Francia debido al fallecimiento de su madre.
Sabe que puede confiar en la eficacia de su temible línea de ataque, articulada en torno al trío mágico Mbappé-Dembélé-Olise, tres jugadores que inspiran respeto y temor y que volverán a ser las principales armas de los Bleus.
La montaña rusa sueca
Los suecos avanzaron a la segunda fase tras acabar terceros del Grupo F, luego de un recorrido en forma de montaña rusa: contundente victoria 5-1 frente a Túnez, dura derrota por 5-1 ante Países Bajos y empate 1-1 contra Japón. Están avisados y saben muy bien a qué armada se van a enfrentar.
El único peligro que acecha a los franceses: encontrarse ante un muro, no poder derribarlo y caer en la trampa a la contra.