Una disposición irregular de escombros y material de excavación en una zona rural de Sopó llevó a las autoridades ambientales a ordenar la suspensión inmediata de las actividades que se desarrollaban en el lugar, al considerar que podrían estar afectando canales de agua y alterando las condiciones naturales del terreno.
La situación fue detectada luego de una denuncia ciudadana que motivó una inspección técnica en el predio, donde profesionales de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) encontraron una extensa acumulación de residuos de construcción y demolición distribuidos sobre una superficie cercana a las 5,82 hectáreas.
Hallazgos durante la inspección
Durante la visita, los funcionarios identificaron fragmentos de ladrillo, concreto, tuberías, acero y otros materiales depositados directamente sobre el suelo. Parte de estos residuos, según la inspección, habría sido arrojada incluso sobre canales internos de drenaje, generando riesgos para el flujo natural del agua y aumentando la posibilidad de inundaciones en el sector.
Los técnicos también evidenciaron la construcción de estructuras con estos materiales, lo que habría modificado las características originales del terreno. Además, durante el recorrido se observó el ingreso de volquetas que continuaban descargando material, señal de que la actividad seguía en ejecución al momento de la inspección.
Falta de autorizaciones y medidas preventivas
De acuerdo con la información recopilada por la autoridad ambiental, las intervenciones estarían relacionadas con labores de adecuación del terreno. Sin embargo, durante la diligencia no fueron presentados documentos que acreditaran el cumplimiento de los requisitos exigidos para el manejo y disposición de este tipo de residuos.
Expertos ambientales advierten que el depósito inadecuado de escombros puede alterar las propiedades del suelo, afectar la infiltración y escorrentía del agua, generar procesos de erosión y aumentar el riesgo de contaminación de cuerpos hídricos y ecosistemas cercanos.
Ante estos hallazgos, la CAR impuso una medida preventiva que ordena la suspensión inmediata de las actividades mientras se verifica si cuentan con las autorizaciones y condiciones requeridas para este tipo de intervenciones.
La entidad anunció que continuará realizando seguimiento al caso para establecer el alcance de la afectación y determinar las acciones que correspondan para evitar nuevos impactos sobre los recursos naturales de la zona.