Un municipio al límite: dos semanas sin luz estable
Galapa se convirtió en el primer municipio del Atlántico en enfrentar racionamientos prolongados de energía eléctrica en medio de la crisis que golpea al sistema eléctrico de la región Caribe. Más de 38.000 habitantes enfrentan cortes de hasta ocho horas diarias, mientras los comerciantes locales denuncian pérdidas económicas significativas.
El reclamo del alcalde Fabián Borrero
El alcalde de Galapa, Fabián Borrero, ha reclamado ante la empresa Air-e un mejor servicio. En declaraciones recientes, el mandatario local señaló que la situación es insostenible y que la comunidad merece una respuesta inmediata. La presión crece por la construcción de una nueva subestación eléctrica que alivie la demanda.
Air-e responde: el calor extremo como principal causa
La empresa Air-e atribuye la crisis al calor extremo que ha incrementado la demanda de energía en la región. Sin embargo, los comerciantes y residentes consideran que la falta de inversión en infraestructura es la raíz del problema. La Procuraduría también puso la lupa sobre Air-e tras 19 meses de intervención, creciendo las dudas financieras sobre la compañía.
La situación es insostenible y la comunidad merece una respuesta inmediata. Necesitamos una nueva subestación eléctrica para Galapa.
Impacto en la comunidad y el comercio local
Los cortes de hasta ocho horas han afectado gravemente a pequeños negocios, tiendas y restaurantes, que reportan pérdidas diarias. Además, la falta de electricidad interrumpe servicios básicos como la refrigeración de alimentos y medicamentos, y afecta la calidad de vida de los habitantes.
- Más de 38.000 habitantes afectados por cortes de hasta ocho horas.
- Comerciantes denuncian pérdidas económicas significativas.
- Air-e atribuye la crisis al calor extremo y la alta demanda.
- El alcalde Fabián Borrero exige una nueva subestación eléctrica.
- La Procuraduría investiga a Air-e por su gestión financiera.
¿Qué sigue para Galapa?
Mientras la comunidad espera soluciones concretas, la presión sobre Air-e y las autoridades regionales aumenta. La construcción de una nueva subestación eléctrica se perfila como la única salida a largo plazo, pero los plazos y recursos siguen sin definirse. Por ahora, Galapa sigue a oscuras.