Un operativo sin precedentes en el fútbol italiano se desató tras la eliminación de la selección nacional en la repesca para el Mundial 2026. Gianluigi Buffon, histórico portero y jefe de delegación, presentó su renuncia minutos después de que Gabriele Gravina, presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), hiciera lo propio.
“Presentar mi renuncia un minuto después del final del partido contra Bosnia fue un acto urgente, que me salía de lo más profundo. Tan espontáneo como las lágrimas y ese dolor en el corazón que sé que comparto con todos ustedes.”
Buffon explicó que su decisión es un acto de responsabilidad ante el fracaso en el objetivo principal: devolver a Italia al Mundial. Reconoció el trabajo conjunto con Rino Gattuso y el cuerpo técnico, pero subrayó que no lograron la meta esperada.
El portero italiano también enfatizó la importancia de dejar libertad para que la próxima dirección elija a la persona adecuada para ocupar su cargo, agradeciendo la experiencia y el aprendizaje que le dejó esta etapa, a pesar del dolor que conlleva.
Por su parte, Gabriele Gravina renunció tras la derrota en la tanda de penales contra Bosnia y Herzegovina, que desató fuertes críticas y cuestionamientos sobre su gestión. Esta dimisión marca un terremoto en el fútbol italiano y genera incertidumbre sobre el futuro del seleccionador Rino Gattuso.