El Gobierno de Rumanía liderado por el conservador Ilie Bolojan cayó tras aprobar el Parlamento una moción de censura impulsada por socialdemócratas y ultranacionalistas, lo que abre un periodo de incertidumbre y complejas negociaciones para formar un nuevo Ejecutivo.
En la votación parlamentaria estuvieron presentes 431 diputados y se emitieron 288 votos, con 281 de ellos a favor de la moción de censura, cuatro en contra y tres anulados.
Esta es la moción de censura con mayor apoyo parlamentario desde la llegada de la democracia a Rumanía en 1990.
La caída del Ejecutivo se da en un contexto de tensiones políticas y sociales, donde la alianza entre socialdemócratas y ultranacionalistas logró un respaldo sin precedentes en el Parlamento.