La Sierra Nevada de Santa Marta, el macizo montañoso litoral más alto del mundo y uno de los ecosistemas más estratégicos de Colombia, quedó protegida de manera permanente frente a nuevas actividades de minería e hidrocarburos. Así lo anunció el Gobierno tras la expedición de la Resolución 0663 de 2026 por parte del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
Una reserva que blinda el 'Corazón del Mundo'
La figura de protección ambiental, denominada 'Corazón del Mundo, Sierra Nevada de Santa Marta – Gonawindua', cubre 1’500.164 hectáreas y tiene carácter definitivo. Esto implica que no se podrán entregar nuevos títulos mineros ni contratos petroleros en esa zona, considerada fundamental para la regulación hídrica y climática del Caribe colombiano.
Esta declaratoria es un paso histórico para la protección de uno de los territorios más biodiversos y culturalmente significativos del país. La Sierra Nevada no solo es un tesoro natural, sino también el hogar de comunidades indígenas que han custodiado estos ecosistemas por siglos.
La medida excluye de futuras concesiones mineras y petroleras a más de 1,5 millones de hectáreas, donde se encuentran páramos, bosques nublados y cuencas hidrográficas que abastecen a millones de personas en la región Caribe. Según el Ministerio, esta reserva garantiza la permanencia de servicios ecosistémicos esenciales frente al cambio climático.
Reacciones y desafíos
Organizaciones ambientales y comunidades indígenas celebraron la decisión, aunque advirtieron que la efectividad de la reserva dependerá de la vigilancia y control para evitar actividades ilegales. El Gobierno, por su parte, se comprometió a fortalecer la presencia institucional en la zona y a promover alternativas económicas sostenibles para las comunidades locales.