Una investigación encubierta en Albyns Farm, una granja lechera ubicada cerca de Loughton, en el condado de Essex (Reino Unido), ha destapado un escándalo de maltrato animal que ha conmocionado al sector. Las cámaras ocultas, instaladas entre 2024 y 2026, registraron alrededor de 600 presuntos episodios de violencia contra las vacas, incluyendo patadas y quemaduras con cigarrillos.
Imágenes que indignan: patadas y quemaduras en una granja premiada
Los videos, difundidos por medios locales, muestran a varios empleados golpeando a los animales, pateándolos en distintas partes del cuerpo y aplicándoles cigarrillos encendidos sobre la piel. La granja, que había recibido premios por su producción lechera, ahora enfrenta un severo cuestionamiento por estas prácticas.
- La investigación documentó cerca de 600 actos de maltrato entre 2024 y 2026.
- Los empleados implicados fueron despedidos tras la difusión de las imágenes.
- Müller y Tesco suspendieron temporalmente sus relaciones comerciales con la explotación.
- Las autoridades locales han iniciado investigaciones para determinar responsabilidades.
Reacciones inmediatas: despidos y suspensión de contratos
La empresa responsable de Albyns Farm actuó de inmediato al conocer las grabaciones: los trabajadores que aparecen en los videos fueron separados de sus cargos. Por su parte, la procesadora de lácteos Müller y la cadena de supermercados Tesco, que mantenían acuerdos con la granja, decidieron suspender sus compras mientras adelantan investigaciones internas.
Estos actos son inaceptables y no representan los valores de nuestra compañía. Colaboraremos plenamente con las autoridades para esclarecer lo ocurrido.
El impacto en la comunidad y el llamado a la acción
El caso ha generado una ola de indignación entre organizaciones defensoras de los animales y la opinión pública británica. Colectivos animalistas han exigido sanciones ejemplares y una revisión de las condiciones en las que operan las granjas industriales. Mientras tanto, las autoridades de Essex han anunciado que evalúan posibles cargos penales contra los responsables.
Este escándalo reabre el debate sobre el bienestar animal en la industria láctea y la necesidad de controles más estrictos para prevenir este tipo de abusos. Las investigaciones continúan para determinar el alcance total de los hechos y las medidas que se adoptarán.