Bogotá enfrenta una intensa granizada y lluvias fuertes el 6 de febrero
Este viernes 6 de febrero, Bogotá experimentó un fenómeno climático poco común: una fuerte granizada acompañada de intensas lluvias que cubrieron calles, parques y andenes de varias localidades con una capa blanca de granizo. Zonas como Usme, Antonio Nariño, Teusaquillo, Chapinero, Usaquén, Suba, La Candelaria y Kennedy fueron las más afectadas según reportes del Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger).
La movilidad se vio afectada por las condiciones climáticas adversas
Las autoridades hicieron un llamado a la precaución para conductores y peatones debido a la reducción de adherencia en las vías y la baja visibilidad provocadas por el pavimento mojado y el granizo. La Secretaría Distrital de Movilidad advirtió sobre el aumento del riesgo de accidentes. Además, el servicio del TransMiCable en Ciudad Bolívar fue suspendido temporalmente por tormenta eléctrica, siendo restablecido más tarde.
Encharcamientos y monitoreo constante para evitar emergencias
Varias vías presentaron acumulación de agua que dificultó la circulación, aunque no se reportaron daños mayores ni personas lesionadas. Equipos de gestión del riesgo recorren las zonas con mayor encharcamiento para mitigar posibles riesgos. Las autoridades recuerdan la importancia de mantener despejados los sistemas de drenaje y evitar espacios abiertos durante tormentas eléctricas.
La temporada de lluvias podría intensificarse en los próximos días
Los patrones climáticos actuales, influenciados por frentes fríos que afectan varias regiones de Colombia, podrían aumentar la frecuencia e intensidad de lluvias y tormentas en zonas andinas y del Caribe. Esto implica un riesgo mayor para las próximas jornadas, por lo que las autoridades mantienen un monitoreo permanente.
¿Cómo prepararse ante nuevas tormentas en Bogotá?
Ante la posibilidad de nuevas lluvias intensas y granizadas, es clave que los ciudadanos sigan las recomendaciones oficiales: permanecer en lugares seguros, evitar zonas abiertas o debajo de árboles, y mantener limpias las salidas de agua para prevenir inundaciones. La coordinación entre autoridades y comunidad será fundamental para enfrentar los próximos episodios climáticos.