El ataque estadounidense-israelí que acabó con la vida del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, y que supuso el inicio de la aventura más trascendental de Estados Unidos en Oriente Medio desde la guerra de Irak, tomó por sorpresa a muchos en Europa.
Tras una serie de crisis en cadena –desde una crisis petrolera al estilo de la década de 1970 hasta una ruptura transatlántica que plantea una amenaza para la arquitectura de seguridad de Europa–, muchos analistas han llegado a la misma conclusión: este conflicto representa un colapso del sistema multilateral y presagia una era de desorden global.
Una nueva era sin reglas compartidas
Sin embargo, esta interpretación pasa por alto algo más profundo. La guerra de Irán muestra cómo es la geopolítica cuando la idea misma de orden se ha derrumbado, una situación que denomino ‘inordenada’.
El sistema ya no se sustenta en reglas compartidas y esto ocurre a la par de crisis cada vez más complejas, menos predecibles y más interconectadas.
Link Mark Leonard - © Project Syndicate