Un operativo sin precedentes en la diplomacia bilateral se vivió cuando el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó el regreso inmediato de la embajadora en Ecuador, María Antonia Velasco. Esta decisión se da en respuesta a la medida adoptada por Ecuador de duplicar los aranceles a las importaciones colombianas, que pasarán del 50 % al 100 % a partir del 1 de mayo.
El aumento arancelario ha generado una escalada en las tensiones entre Bogotá y Quito, complicando las relaciones comerciales y políticas entre ambos países vecinos.
El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, afirmó que no puede haber acuerdos sin un compromiso claro de Gustavo Petro en la lucha contra el narcotráfico, un tema que ha tensado aún más la relación bilateral.
Este episodio refleja un momento delicado en la relación entre Colombia y Ecuador, donde los asuntos comerciales y la cooperación en seguridad están en el centro del debate político.