A pesar de los avances científicos que han transformado el manejo del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), una proporción significativa de las personas que viven con esta infección aún desconoce su condición, lo que retrasa el acceso al tratamiento y mantiene vigente uno de los principales desafíos de salud pública: el diagnóstico oportuno.
El impacto del desconocimiento
Hasta el 40 % de las personas con VIH desconocen que viven con el virus, según datos recientes. Esto no solo pone en riesgo su salud, sino que también facilita la transmisión inadvertida del virus.
El diagnóstico tardío sigue siendo una realidad preocupante. Muchos pacientes llegan a consulta cuando el sistema inmunológico ya está severamente comprometido, lo que reduce la efectividad de los tratamientos antirretrovirales.
El VIH hoy puede controlarse hasta ser indetectable e intransmisible. La clave está en la detección temprana y el acceso al tratamiento.
Especialistas en salud pública insisten en la necesidad de fortalecer las campañas de prevención y diagnóstico, así como eliminar el estigma que aún rodea a la infección.