En las vastas sabanas tropicales que atraviesan Colombia y Venezuela, reconocidas por su diversidad y extensión, un reciente estudio liderado por The Nature Conservancy ha demostrado que los hatos ganaderos tradicionales en Casanare funcionan como verdaderos archipiélagos de biodiversidad.
Ubicado en el municipio de Paz de Ariporo, este modelo de ganadería tradicional alberga al menos 955 especies de plantas vasculares y alrededor de 350 especies de fauna vertebrada, revelando que la producción ganadera puede coexistir con la conservación ambiental.
Un modelo replicable de sostenibilidad
La experiencia de Paz de Ariporo se destaca como un ejemplo de sostenibilidad basado en la naturaleza y en prácticas ganaderas tradicionales que respetan la biodiversidad local, ofreciendo un camino para la conservación en la Orinoquia colombiana.
Este estudio desafía los prejuicios que asocian la ganadería con la degradación ambiental, mostrando que con un manejo adecuado, la producción puede ser compatible con la protección de ecosistemas ricos y diversos.