Medio ambiente

El oso andino recupera terreno: su presencia se dispara en las cordilleras Occidental y Central

La presencia del oso andino en Colombia aumentó significativamente en las cordilleras Occidental y Central tras diez años de esfuerzos de conservación. La especie pasó del 52 % al 76 % en la Occidental y alcanzó el 61 % en la Central, según la alianza 'Conservamos la Vida'.

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Foto: La voz del país

La presencia del oso andino en Colombia muestra señales alentadoras. Luego de una década de trabajo conjunto entre organizaciones ambientales, comunidades y entidades públicas y privadas, la ocupación de esta especie pasó del 52 % al 76 % en la cordillera Occidental y alcanzó un 61 % en la cordillera Central.

Los resultados fueron presentados este martes en Bogotá durante un balance de la alianza 'Conservamos la Vida', iniciativa que desde hace diez años trabaja por la protección del también llamado oso de anteojos y de los ecosistemas donde habita.

Avances en restauración y convivencia

Además del aumento en la presencia del mamífero, el proyecto destacó avances en restauración ecológica, protección de corredores biológicos y acuerdos comunitarios para reducir conflictos entre fauna silvestre y actividades productivas.

Uno de los hechos más recientes fue el registro de un joven macho de oso andino captado por cámaras trampa instaladas en el corredor biológico Chilí-Barragán, en la cuenca del río Bugalagrande. Las imágenes evidencian la permanencia de la especie en zonas estratégicas de bosque andino.

No solo hemos visto el regreso del oso, sino también la presencia de jaguares y aves en entornos donde hacía años no aparecían.

Para Catalina Gutiérrez, directora de WCS Colombia, organización dedicada a la conservación de la vida silvestre y los ecosistemas, la importancia de proteger al oso andino radica en su papel como 'especie sombrilla', pues su conservación también beneficia a otros animales y ecosistemas.

Un guardián de los páramos y las fuentes de agua

El oso andino, único oso de Suramérica, cumple un papel clave en la conservación de los ecosistemas de montaña. Su desplazamiento por los bosques contribuye a dispersar semillas y mantener el equilibrio ambiental, especialmente en páramos y fuentes hídricas de las que dependen millones de personas.

También conocido como el oso de los anteojos habita bosques altoandinos y páramos desde Venezuela hasta Bolivia. En Colombia enfrenta amenazas como la pérdida y fragmentación de su hábitat, así como conflictos derivados de actividades humanas, por lo que organizaciones ambientales insisten en que proteger esta especie también significa conservar ecosistemas fundamentales para el agua y la biodiversidad.

De deforestador a guardián del oso

La alianza también resaltó que en las zonas donde trabaja no se han reportado ataques a animales domésticos, lo que consideran una muestra de que es posible promover la convivencia entre comunidades rurales y fauna silvestre.

Entre las iniciativas productivas asociadas al proyecto se encuentra Café Oso Andino, una marca creada por familias cafeteras del municipio de El Águila, que promueve prácticas sostenibles compatibles con la conservación del hábitat del oso.

Pasé de ser un deforestador a ser un guardián del Oso. En mi finca antes se deforestaban 20 hectáreas, hoy solo utilizo cuatro para el cultivo del café y las prácticas nocivas las dejé atrás.

Para Johan Bravo, uno de los caficultores, el proyecto le cambió la vida. Durante el encuentro también se anunció un nuevo plan estratégico con horizonte al 2030 y la adhesión de la Corporación Autónoma Regional del Quindío a la alianza.

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