El tenista danés Holger Rune y su equipo están atrapados en Doha debido a la escalada del conflicto en Oriente Medio tras los bombardeos de Irán contra bases estadounidenses en la región. Esta situación provocó la cancelación de vuelos y la activación del estado de emergencia en Catar, impidiendo la salida del país al deportista.
Rune se encontraba en Doha para continuar su recuperación física tras una lesión en el tendón de Aquiles. En los últimos días, había logrado realizar entrenamientos sin limitaciones, con la esperanza de regresar a la competencia en Roland Garros.
Sin embargo, la crisis geopolítica cambió sus planes, ya que el vuelo que lo llevaría a Los Ángeles fue cancelado y no hay una fecha clara para viajar. Su madre, Aneke Rune, relató la noche de ataques como una experiencia aterradora, con bolas de fuego visibles en el cielo y horas refugiados en la recepción del hotel.
"Fue una noche salvaje. No pudimos dormir, veíamos bolas de fuego en el cielo y pasamos horas refugiados en la recepción del hotel. Holger estaba realmente asustado.", contó Aneke Rune.
Mientras espera que se restablezca la normalidad aérea, Rune y su equipo priorizan salir con seguridad del país, relegando momentáneamente la recuperación deportiva ante la incertidumbre que genera el conflicto en la región.