Un operativo sin precedentes se vivió en el estadio Defensores del Chaco de Asunción, donde los enfrentamientos entre hinchas de Cerro Porteño y la policía derivaron en una batalla campal que obligó a suspender el superclásico del fútbol paraguayo contra Olimpia.
Según el comandante interino de la Policía Nacional, Carlos Silguero, y el director general de Sanidad Policial, David Torales, los disturbios dejaron un saldo de 56 personas heridas, entre ellas 11 agentes policiales, y 63 personas detenidas.
- 11 policías sufrieron lesiones de diversa consideración, dos de ellos permanecen hospitalizados pero fuera de peligro.
- 45 asistentes recibieron atención médica por heridas menores, contusiones y efectos de gases lacrimógenos.
- 60 niños y dos mujeres embarazadas fueron evacuados durante los desórdenes.
- 63 personas fueron detenidas por diferentes cargos, incluyendo alteración a la paz pública, tenencia de armas blancas y consumo de alcohol.
El jefe de Eventos Deportivos de la Policía, Héctor Fernández, explicó que los incidentes comenzaron cuando hinchas sin entrada intentaron ingresar al estadio, desencadenando los enfrentamientos en las gradas asignadas a Cerro Porteño.
El partido, que enfrentaba a Olimpia y Cerro Porteño con el marcador 0-0 y cerca de la media hora de juego, fue suspendido debido a la violencia desatada en el escenario deportivo.
“Los primeros hechos ocurrieron mientras los espectadores entraban al estadio, cuando aficionados sin entrada empezaron a crear disturbios”, explicó el director de Policía en Asunción, comisario Juan Agüero.