Un operativo sin precedentes se llevó a cabo en las bodegas de envío cercanas al Aeropuerto El Dorado, donde la Policía Metropolitana de Bogotá logró incautar un cargamento de 282 kilos de cocaína. La droga estaba oculta en frascos de impermeabilizantes y tenía como destino final la isla de San Andrés.
La intervención fue posible gracias a la alerta del pastor alemán llamado Paris, un canino entrenado para detectar sustancias ilícitas, quien identificó una encomienda sospechosa entre el material en las bodegas.
Tras la señalización del perro, los uniformados de la Estación de Policía Aeropuerto realizaron una prueba preliminar conocida como 'narcotest', confirmando la presencia de un material pulverulento que resultó ser cocaína.
El material incautado representa un valor comercial de aproximadamente 2.500 millones de pesos y equivale a 705.000 dosis.
Este hallazgo fortalece las acciones de control y vigilancia en las terminales aéreas, siendo un golpe contundente contra las redes de narcotráfico que intentan enviar droga a diferentes destinos nacionales e internacionales.