Un operativo sin precedentes se ha puesto en marcha tras el incendio provocado que arrasó más de la mitad del Bioparque Wisirare, ubicado en Casanare. Según el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Orocué, cerca de 900 hectáreas de las 1.300 totales fueron consumidas por las llamas.
Las autoridades han reportado tres emergencias relacionadas con incendios en apenas ocho días, lo que ha generado alarma en la región. Los bomberos señalan que las altas temperaturas y los fuertes vientos en esta zona de sabana seca facilitaron la rápida expansión del fuego, dificultando su control.
Llamado a la acción para esclarecer responsabilidades
Frente a la irreparable devastación ambiental, las autoridades locales y ambientales hacen un llamado urgente para investigar y sancionar a los responsables de este acto intencional que pone en riesgo la biodiversidad y el ecosistema del Bioparque Wisirare.
“Es fundamental que se identifiquen y castiguen a quienes están detrás de estos incendios para proteger nuestro patrimonio natural y evitar futuras tragedias.” – Vocero del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Orocué