Una historia de inclusión que transformó un aula
Quienes conocen a Dani Zúñiga destacan su alegría, su sensibilidad y la profunda huella que ha dejado en el aula de quinto de primaria de la institución educativa Camilo Torres, ubicada en el populoso barrio El Pozón, en el suroriente de Cartagena. El carisma de la niña nueva de la clase transformó por completo las dinámicas escolares: en lugar de forzar su adaptación individual por una invidencia que sufre desde pequeña, fueron sus propios compañeros de aula quienes decidieron acoplarse a ella.
Hoy en día, todo el curso recibe clases del sistema braille para comunicarse y compartir en igualdad de condiciones con Dani Zúñiga. En palabras del secretario de Educación Distrital, Alberto Martínez, este "es el camino adecuado para la inclusión".
La cruda realidad detrás de su sonrisa
Sin embargo, detrás de esta inspiradora cotidianidad escolar se escondía una cruda realidad que amenazaba su permanencia en las aulas. Cada vez que la ciudad era azotada por un aguacero, Dani desaparecía de los registros de asistencia. La razón: su casa se inundaba, impidiéndole asistir a clases.
La respuesta del Distrito y la empresa privada
Tras conocerse su historia, la Secretaría de Educación de Cartagena y la empresa privada se unieron para levantarle una casa de material y darle empleo a su madre. El secretario de Educación, Alberto Martínez, anunció la obra directamente a la pequeña, asegurando que la vivienda digna es un paso fundamental para garantizar su derecho a la educación.
Este es el camino adecuado para la inclusión