En marzo, Estados Unidos experimentó un aumento significativo en su tasa de inflación anual, llegando al 3,3%, un crecimiento que se atribuye principalmente al alza en los precios de la gasolina. Este fenómeno está directamente vinculado al conflicto bélico en Medio Oriente y al bloqueo del estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el transporte de petróleo.
El incremento en el costo del crudo ha generado el mayor salto inflacionario en varios meses, amenazando con presionar aún más el costo de vida para los ciudadanos estadounidenses.
Por otro lado, la inflación subyacente, que excluye los precios volátiles de la energía y alimentos, mostró un leve aumento, pasando de 2,5% a 2,6% en un periodo de 12 meses, reflejando una tendencia al alza en los precios básicos.
“El alza del crudo, tras el bloqueo de Ormuz, impulsó el mayor salto inflacionario en meses y amenaza con presionar el costo de vida.”