El comportamiento combinado de la inflación y el crecimiento económico está transformando los patrones de consumo en los hogares colombianos. Un reciente informe del Banco de Bogotá revela que, en medio de presiones inflacionarias y un crecimiento económico moderado, el gasto en bienes se consolida como uno de los principales motores del consumo nacional.
A pesar de que el crédito en Colombia se ha reducido y se concentra en montos bajos destinados a sostener el gasto diario, las compras de bienes durables se estarían disparando gracias a esta financiación. Esto refleja un cambio significativo en la forma en que las familias acceden a productos duraderos en un contexto económico desafiante.
El mercado de consumo masivo alcanzó un valor de 105,9 billones de pesos el año pasado, evidenciando el impacto directo que este comportamiento tiene sobre el comercio y la economía en general.
El choque entre inflación y crecimiento económico está cambiando la forma en que consumen los hogares, consolidando el gasto en bienes como un motor clave del consumo y la economía.
Este fenómeno se produce en un contexto donde eventos como el Mundial 2026 también están influyendo en los hábitos de consumo, llevando el gasto del hogar hacia espacios sociales y experiencias compartidas.