Europa enfrentó en 2025 algunos de los efectos más severos del cambio climático registrados hasta ahora. Temperaturas récord, olas de calor que alcanzaron el círculo polar ártico, pérdida acelerada de glaciares, incendios forestales históricos y una creciente presión sobre los ecosistemas marcaron un año que, según expertos internacionales, confirma que el continente sigue siendo el que más rápido se calienta en el mundo.
El nuevo reporte climático europeo advierte que los impactos del calentamiento global ya afectan ecosistemas, recursos hídricos y poblaciones desde el Mediterráneo hasta las regiones subárticas. El 95 % del continente registró temperaturas superiores al promedio, lo que desencadenó una cascada de fenómenos extremos.
Calor récord y glaciares en retroceso
Las olas de calor no solo se intensificaron en el sur de Europa, sino que también alcanzaron latitudes árticas, acelerando el deshielo de glaciares en los Alpes, Escandinavia e Islandia. La pérdida de hielo superó todos los registros previos, afectando el suministro de agua dulce y elevando el nivel del mar.
Incendios forestales históricos
Los incendios forestales arrasaron vastas extensiones en países como Grecia, España, Portugal y Francia, impulsados por temperaturas extremas y sequías prolongadas. Las llamas consumieron bosques, viviendas y obligaron a evacuaciones masivas, dejando pérdidas económicas y ecológicas sin precedentes.
Europa sigue siendo el continente que más rápido se calienta en el mundo, y 2025 es una prueba contundente de que los impactos del cambio climático ya no son una amenaza futura, sino una realidad presente.
El informe, elaborado por el Servicio de Cambio Climático de Copernicus y la Organización Meteorológica Mundial, subraya la urgencia de implementar medidas de adaptación y mitigación para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y proteger a las comunidades más vulnerables.