El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, confirmó la muerte del ministro de Inteligencia, Esmail Jatib, en medio de la escalada bélica contra Israel y Estados Unidos. Este hecho representa el tercer asesinato de un alto mando iraní en un corto período, lo que refleja la gravedad del conflicto.
Además de Jatib, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y el líder de la fuerza paramilitar Basij también fueron abatidos el martes, señalando un operativo sin precedentes contra la cúpula de la república islámica.
El presidente Pezeshkian calificó el asesinato de Esmail Jatib como un acto 'cobarde', condenando enérgicamente el ataque que ha aumentado las tensiones en la región.
El contexto del conflicto incluye recientes bombardeos y amenazas de represalias en el Golfo, con Irán advirtiendo que atacará objetivos previamente considerados seguros, lo que podría derivar en una escalada mayor.