La tensión en el golfo Pérsico se disparó este miércoles 8 de julio de 2026, cuando la Guardia Revolucionaria iraní anunció haber ejecutado 85 ataques contra bases militares de Estados Unidos ubicadas en países de la región. La ofensiva se produce en medio de una nueva escalada del conflicto, luego de que Washington bombardeara puntos estratégicos iraníes, acusando a Teherán de atacar embarcaciones que transitaban por el estrecho de Ormuz.
Un alto el fuego roto por bombardeos estadounidenses
Ambos países mantenían un cese al fuego que fue interrumpido por Estados Unidos, según denunció Irán. La administración estadounidense justificó su acción militar señalando que el país persa había atacado previamente a unos petroleros que navegaban por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró que los 85 ataques fueron dirigidos contra bases estadounidenses en varios países del golfo Pérsico, como parte de una respuesta contundente a la agresión de Washington.
El impacto en la comunidad internacional
La reactivación del conflicto entre Irán y Estados Unidos enciende las alarmas en la comunidad internacional, que teme una escalada regional de consecuencias impredecibles. El estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente el 20% del petróleo mundial, vuelve a ser el epicentro de las tensiones geopolíticas, mientras los analistas advierten sobre posibles interrupciones en el suministro energético global.