El estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más vitales para el comercio mundial, permanecerá bloqueado hasta que Estados Unidos acepte la totalidad de las condiciones impuestas por Irán, según confirmaron este domingo los Guardianes de la Revolución. La declaración disipa cualquier expectativa de una pronta resolución del conflicto que mantiene en vilo a los mercados internacionales.
Un ultimátum sin margen de negociación
El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, fue tajante al afirmar que su país no sostiene conversaciones con Estados Unidos y que no está dispuesto a reanudarlas mientras Washington continúe violando el memorando de entendimiento firmado en junio pasado. "Ahora no tenemos ninguna negociación con Estados Unidos", declaró Araqchí ante los medios, subrayando que la reanudación del diálogo es inviable si no cesan las infracciones y no se compensan los incumplimientos.
- Fin de la agresión militar estadounidense en la región.
- Levantamiento del bloqueo a los puertos iraníes.
- Eliminación de las sanciones económicas impuestas contra el país.
- Compensación por las violaciones del memorando de entendimiento.
Mientras no terminen las violaciones del memorando por parte de Estados Unidos y Washington no compense aquello que ha incumplido, no existe posibilidad de reanudar las negociaciones.
La postura iraní llega en un momento de alta tensión geopolítica, con buques varados en las inmediaciones del estrecho, frente a la ciudad portuaria de Khasab, en Omán, como símbolo del impacto global que genera el cierre de esta vía estratégica. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada, mientras los precios del petróleo y el comercio marítimo ya registran afectaciones.