Una decisión forzada por la geopolítica
La Copa del Mundo de 2026, que se llevará a cabo en Estados Unidos, México y Canadá, está a la vuelta de la esquina. Sin embargo, la situación de Irán y su participación en el torneo sigue generando preocupación, especialmente después de que se conociera que la selección se concentrará fuera de territorio estadounidense.
Irán cambió su campamento base para el Mundial de 2026 desde Arizona (Estados Unidos) a la ciudad mexicana de Tijuana, con el objetivo de evitar posibles problemas relacionados con los visados estadounidenses, según informó el presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj.
El problema de los visados
"Con este cambio, el problema de los visados se resolverá en gran medida", afirmó Taj, según informó la página web de la Federación iraní. La agencia EFE señaló que el dirigente explicó que la FIFA aprobó la solicitud de trasladar el campo de entrenamiento del equipo nacional a México tras varias reuniones con responsables del organismo y con los organizadores del Mundial.
El directivo indicó que el nuevo campamento estará ubicado en Tijuana, ciudad mexicana fronteriza con San Diego, en Estados Unidos. Sin embargo, no explicó cómo resolverá finalmente la selección iraní la cuestión de los visados para ingresar en territorio estadounidense durante el torneo, precisó la agencia.
Calendario y grupo de Irán en el Mundial
Encuadrada en el Grupo G, Irán tendrá que disputar sus dos primeros partidos, ante Nueva Zelanda y Bélgica, los días 16 y 21 de junio en Los Ángeles, mientras que el tercer encuentro contra Egipto se jugará en Seattle, indicó EFE.
Medios iraníes informaron el viernes que la embajada de Estados Unidos en Ankara rechazó emitir visados a varios jugadores de la selección nacional, algo que la Federación iraní desmintió posteriormente, añadió la agencia.
Las condiciones previas de Irán
Irán había condicionado previamente su participación en el Mundial a la aceptación de diez puntos, entre ellos garantías en materia de seguridad, desplazamientos y respeto a los símbolos de la República Islámica, además de la expedición de visados para toda la delegación.
Los medios iraníes también han especulado en las últimas semanas con la posibilidad de que Washington niegue visados a integrantes de la delegación que hayan tenido vínculos con la Guardia Revolucionaria, organización considerada terrorista por Estados Unidos, concluyó EFE.