En su columna, Íñigo Domínguez utiliza una metáfora bíblica para ilustrar la irracionalidad de los líderes involucrados en la guerra de Irán, comparándolos con Abraham e Isaac en un relato donde la obediencia ciega lleva al absurdo y al sufrimiento innecesario.
El autor describe a los tres líderes principales como visionarios desquiciados, cada uno representando una de las grandes religiones monoteístas, quienes, pese a su retórica religiosa, no se preocupan por las vidas que se pierden en el conflicto.
Un episodio destacado es el asalto israelí a un cementerio en Líbano en busca del cadáver de un piloto desaparecido hace más de 40 años, que terminó con la muerte de 41 personas vivas sin lograr su objetivo, ejemplificando la paradoja y el absurdo de la guerra.
Domínguez también señala que Irán ha atacado infraestructuras industriales no militares en países del Golfo, afectando intereses económicos ligados a gigantes tecnológicos y a inversiones relacionadas con la familia Trump, lo que añade complejidad y contradicciones al conflicto.
La columna concluye con una referencia cultural a la canción 'Highway 61 Revisited' de Bob Dylan, que retoma la historia bíblica para reflejar la locura de intentar iniciar una guerra mundial, en un tono irónico y crítico hacia los promotores del conflicto.
“Nadie en su sano juicio se cree lo que dicen sobre por qué hacen lo que hacen, si es que ellos mismos lo saben.”