Israel deportó este domingo a dos activistas extranjeros, un español y un brasileño, que fueron detenidos cuando intentaban llegar a la Franja de Gaza con una flotilla humanitaria. La medida se produjo tras más de una semana de reclusión que los activistas califican como 'ilegal'.
Denuncias de malos tratos durante el cautiverio
Durante su encarcelación en Israel, uno de los activistas denunció haber sufrido 'malos tratos' y 'abusos psicológicos', así como interrogatorios que se extendieron por ocho horas consecutivas. Las autoridades israelíes no han emitido un pronunciamiento oficial sobre estas acusaciones.
El activista español Saif Abu Keshek y el brasileño Thiago Ávila fueron detenidos por Israel cuando intentaban llevar ayuda a Gaza.
La deportación se da en medio de un contexto de creciente tensión en la región, donde las iniciativas humanitarias para Gaza enfrentan constantes obstáculos por parte de las autoridades israelíes. La flotilla, que buscaba romper el bloqueo, fue interceptada antes de alcanzar su destino.