Israel llevó a cabo un operativo en aguas internacionales frente a Grecia, interceptando más de 20 embarcaciones de una flotilla humanitaria con destino a la Franja de Gaza. En la acción, fueron capturados al menos 211 activistas que formaban parte del convoy.
La flotilla, conocida como Flotilla Global Sumud, zarpó simbólicamente desde el puerto de Barcelona con la intención de entregar ayuda humanitaria a Gaza. La intervención israelí ha sido condenada por varios países europeos, quienes denunciaron la acción contra las embarcaciones en alta mar.
El presidente Gustavo Petro denunció que tres colombianos que viajaban en la flotilla fueron secuestrados durante la operación.
La situación ha generado preocupación internacional por el bloqueo y la detención de activistas en un contexto de crisis humanitaria en la Franja de Gaza.