La eliminación de la selección italiana en el repechaje europeo contra Bosnia y Herzegovina ha sacudido los cimientos del fútbol en Italia. Por tercera vez consecutiva, la tetracampeona del mundo no estará presente en la Copa Mundial de la FIFA, lo que ha generado una reacción inmediata por parte del Gobierno italiano.
Un operativo sin precedentes para salvar el 'Calcio'
Andrea Abodi, ministro de Deportes y Juventud, anunció la intención de intervenir la Federación Italiana de Fútbol (Figc) y ordenar un reinicio total de la estructura del fútbol en el país. El ministro destacó la importancia cultural y social del fútbol en Italia, lamentando que toda una generación de jóvenes no haya experimentado la emoción de ver a la 'Nazionale' en un Mundial.
"El fútbol no es solo un deporte, es un símbolo de prestigio internacional y un ritual comunitario en Italia. Me entristece pensar en los niños y jóvenes que no han vivido la emoción de un Mundial con la selección nacional."
La renuncia del presidente de la Figc, el primer paso
La primera acción del ministro Abodi será solicitar la renuncia de Gabriele Gravina, presidente de la Figc, quien ha sido criticado duramente tras los fracasos en las eliminatorias para los Mundiales 2022 y 2026. Gravina se mantiene en el cargo pese a la presión, respaldado únicamente por la Eurocopa ganada en 2021.
"Le pediré a Gravina que renuncie. Sus antecesores dimitieron tras sus fracasos por dignidad. De no ser así, la Federación podría quedar bajo administración especial."
El ministro también señaló que otros deportes en Italia, como la Fórmula 1, el tenis y los deportes de invierno, están ganando terreno, pero el fútbol profesional sigue siendo un pilar fundamental para la identidad nacional.
Reunión clave para definir el futuro del fútbol italiano
Se convocó una reunión con los líderes de los diferentes niveles del fútbol italiano para discutir la reforma estructural que podría incluir la salida de figuras emblemáticas dentro de la Federación. El objetivo es recuperar la competitividad y prestigio internacional del 'Calcio'.
El impacto de esta crisis futbolística trasciende lo deportivo y pone en jaque a una institución que es parte esencial de la cultura italiana, abriendo un nuevo capítulo en la historia del fútbol en Italia.