El pasado 8 de abril se llevó a cabo una fiesta vallenata en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, protagonizada por el cantante Nelson Velásquez, un hecho que desató una fuerte polémica nacional. El senador y candidato presidencial por el Pacto Histórico, Iván Cepeda, se pronunció sobre el evento el 10 de abril en Bucaramanga, donde aseguró que de él no se esperaban declaraciones que fueran en contra de la paz en Colombia.
Las declaraciones de Cepeda generaron rechazo en distintos sectores políticos, quienes calificaron la fiesta como un grave caso de negligencia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC). Además, se revelaron videos que muestran a civiles controlando el acceso al penal durante el evento ilegal, lo que intensificó la controversia.
Iván Cepeda calificó a sus críticos como 'hipócritas disfrazados de gente honorable', reafirmando su posición y cuestionando la coherencia de quienes lo atacan por su postura frente a la paz y la justicia en el país.
Este episodio ha puesto en el centro del debate la seguridad y el control dentro de las cárceles de máxima seguridad en Colombia, además de abrir cuestionamientos sobre la gestión del INPEC y la responsabilidad de quienes deberían garantizar el orden y la legalidad en estos establecimientos.