Iván Cepeda y Paloma Valencia se perfilan como favoritos presidenciales
Las consultas presidenciales del domingo 9 de marzo de 2026 dejaron claro que la contienda presidencial se concentrará en dos candidatos principales: Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico y referente de la izquierda, y Paloma Valencia, la figura más destacada de la derecha establecida. La participación en las consultas progresistas fue baja, con menos de 600.000 votos, frente a más de 4 millones que apoyaron al Pacto Histórico en las legislativas.
La derecha institucional gana terreno mientras la ultraderecha avanza lentamente
Paloma Valencia arrasó en la consulta de la derecha con cerca del 46% de los votos y más de 3,2 millones de sufragios, impulsada por el respaldo del expresidente Álvaro Uribe. El Centro Democrático crece y se consolida como la segunda fuerza en el Senado con aproximadamente 16% de los votos, asegurando unas 17 curules. El Movimiento de Salvación Nacional, con Abelardo de la Espriella, superó el umbral para entrar al Congreso con cerca del 3,6% de los votos, pero su avance fue más modesto de lo esperado.
La izquierda se une en torno a Petro y Cepeda tras fracaso de otras coaliciones
El llamado del presidente Gustavo Petro a no participar en las consultas progresistas resultó en un fracaso para esas coaliciones, que no alcanzaron el umbral para representación en el Senado. El Pacto Histórico, en cambio, creció de 20 a unos 25 escaños, consolidando la izquierda en un solo bloque fuerte liderado por Petro y Cepeda, sin competencia real dentro del espacio progresista.
El centro político pierde fuerza y sus votantes migran hacia la derecha
La consulta del centro fue dominada por Juan Daniel Oviedo, quien superó el millón de votos y se posicionó como la segunda figura más votada después de Valencia, desplazando a Claudia López. Este movimiento refleja un desplazamiento del electorado centro hacia posiciones más cercanas a la derecha, un factor clave para la configuración de la primera vuelta presidencial el 31 de mayo.
El Congreso se mantiene fragmentado pese al crecimiento de petrismo y uribismo
Aunque el mapa legislativo refleja un Congreso dividido, el Pacto Histórico y el Centro Democrático aumentaron su representación, sumando cerca del 40% de los escaños en el Senado. Los partidos tradicionales como Liberal, Conservador y Cambio Radical mantienen su peso, y la entrada de Salvación Nacional introduce una nueva fuerza. Ningún bloque logra mayoría, lo que obligará al próximo presidente a negociar para gobernar.
¿Cómo influirán estos resultados en la campaña presidencial de mayo?
Con un Congreso fragmentado y dos grandes fuerzas presidenciales bien definidas, la campaña hacia la primera vuelta del 31 de mayo se presenta polarizada. La consolidación de Cepeda y Valencia plantea un escenario donde la negociación política será clave, mientras la ultraderecha sigue ganando espacio y el centro pierde relevancia. El futuro político de Colombia dependerá de cómo estos actores articulen alianzas y estrategias.