El ayuno de 24 horas gana terreno en la medicina nutricional
El ayuno intermitente ha dejado de ser solo una moda para consolidarse como una estrategia terapéutica con beneficios comprobados. Javier Fernández Ligero, farmacéutico y nutricionista, resalta que los ayunos que superan las 24 horas están siendo cada vez más valorados en el ámbito clínico por su impacto positivo en la salud celular y metabólica.
La regeneración celular y la desinflamación como objetivos clave
Según Fernández, esta práctica controlada no solo estabiliza los niveles de glucosa en sangre, sino que también promueve una desinflamación profunda del tracto digestivo. Además, activa la autofagia, un proceso metabólico que recicla células dañadas, contribuyendo incluso a la prevención de formaciones anómalas en el organismo.
“Esto ayuda incluso en la prevención de formaciones anómalas”, afirma Javier Fernández sobre los beneficios del ayuno.
Una práctica que debe aplicarse con rigor y sentido común
El éxito del ayuno prolongado depende de una transición controlada y de la adecuada supervisión profesional. Fernández advierte que, si bien es una herramienta poderosa, su aplicación debe ser cuidadosa para evitar riesgos y maximizar sus beneficios terapéuticos.
¿Cómo evolucionará la aplicación clínica del ayuno intermitente?
Con el creciente interés de la comunidad científica, el ayuno de 24 horas podría integrarse más en tratamientos para enfermedades inflamatorias y metabólicas. La investigación continúa para definir protocolos que optimicen su uso y seguridad.