El jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Taiwán, Joseph Wu, denunció este sábado que China ha desplegado 'más de 100 buques de guerra y de guardia costera' en las aguas que rodean la isla, desde el mar Amarillo hasta el mar de China Meridional y el Pacífico occidental. El despliegue, que se habría intensificado en los últimos días, ocurre después de la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a Pekín.
Una advertencia directa desde Pekín
Wu acusó a China de 'amenazar la paz y la estabilidad en la región', en un mensaje publicado en la red social X. La denuncia se da en medio de la creciente tensión por el estatus de Taiwán, isla que China considera parte de su territorio y que ha amenazado con tomar por la fuerza. Durante la cumbre bilateral con Trump, el presidente chino, Xi Jinping, advirtió que esta cuestión podría derivar en un 'conflicto'.
El papel de Estados Unidos y la reacción de Taiwán
Aunque Estados Unidos cambió su reconocimiento diplomático de Taipéi a Pekín en 1979, sigue siendo el principal apoyo y proveedor de armas de Taiwán. Tras su visita a Pekín, Trump sugirió que la venta de armas a la isla podría usarse como moneda de cambio con China y advirtió a las autoridades taiwanesas contra declarar la independencia. Un alto cargo de seguridad taiwanés, que habló bajo anonimato con AFP, confirmó que las fuerzas de la isla detectaron barcos chinos antes de la cumbre, pero que el número superó el centenar en los últimos días.
Tensión también con Japón
En paralelo, el ministro de Comercio de Japón, Ryosei Akazawa, informó que mantuvo una breve conversación informal con su homólogo chino, Wang Wentao, en el marco del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Suzhou. El encuentro es el primer contacto ministerial conocido entre ambos países desde que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, sugirió que un ataque chino contra Taiwán podría justificar la intervención de las Fuerzas de Autodefensa de Japón. El viceministro de Exteriores nipón, Iawo Horii, también se reunió por separado con Wang y le pidió garantías para la seguridad de los ciudadanos japoneses en China.