Un operativo sin precedentes ha sacado a la luz la forma en que Jeffrey Epstein, el fallecido financista estadounidense, utilizó cuatro pisos ubicados en los exclusivos barrios de Kensington y Chelsea en Londres para alojar a mujeres que posteriormente lo acusaron de abusos sexuales.
La cadena BBC, tras analizar facturas, correos electrónicos y otros documentos obtenidos del archivo Epstein divulgado parcialmente por el Gobierno de Estados Unidos, encontró que estas propiedades servían como puntos clave en su red de trata sexual.
Coacción y reclutamiento de víctimas
De acuerdo con la investigación, algunas de las jóvenes alojadas en estos pisos fueron coaccionadas para reclutar a otras chicas, alimentando así un sistema de explotación sexual que se extendía más allá del Reino Unido.
Además, las víctimas eran transportadas regularmente en el tren Eurostar a París para visitar a Epstein, lo que evidencia la magnitud internacional de su operación.
Al menos seis mujeres han denunciado abusos cometidos por Epstein, quien falleció en una prisión de Nueva York en 2019 mientras esperaba juicio por tráfico de menores.
Por su parte, Ghislaine Maxwell, pareja y cómplice de Epstein, cumple actualmente una condena en Estados Unidos por su participación en estos delitos.