Jhon Viáfara, exmediocampista colombiano recordado por su título de Copa Libertadores con Once Caldas en 2004, abrió su corazón para contar cómo fue su dramático paso por varias prisiones en Estados Unidos tras su captura en 2019 y posterior extradición en 2020 por cargos de narcotráfico.
Un operativo sin precedentes marcó su destino
Viáfara estuvo privado de la libertad cerca de siete años entre Colombia y Estados Unidos. Inicialmente condenado a más de una década, su pena fue reducida gracias a su buen comportamiento dentro del sistema penitenciario estadounidense, lo que le permitió recuperar la libertad antes de lo previsto.
El impacto en la comunidad carcelaria y su lucha interior
Durante su reclusión, el exfutbolista enfrentó condiciones extremas y una convivencia compleja con otros internos. En el podcast 'Chao con gol', relató: “Nunca me sentí solo en prisión, el diablo se paseaba día y noche, lo veía en todas las figuras y formas, y empecé a orar para que Dios me ayudara”.
Viáfara recordó la transición de una prisión privada, con ciertas comodidades y mayor presencia latina, a prisiones federales de mayor seguridad donde el ambiente era mucho más duro y peligroso. Allí, recibió apoyo inesperado de un compañero condenado a cadena perpetua que le brindó protección y tranquilidad.
- Estuvo en prisiones con más de 2,000 internos, incluyendo colombianos y mexicanos.
- Cumplió un año en una prisión en Wisconsin con alta presencia blanca y racismo, donde realizó labores como palear nieve y limpiar maleza.
- Permaneció aislado y disciplinado, estudiando diversos cursos para mantenerse ocupado, incluyendo entrenador personal en inglés.
- Convivió con personas condenadas a cadena perpetua y logró ganarse su respeto.
El proceso de reinserción y reconstrucción personal
Tras recuperar su libertad hace dos meses, Viáfara enfrenta el desafío de readaptarse a la sociedad y reconstruir su vida. Reconoce que la experiencia le cambió la perspectiva sobre la amistad y la familia, ya que perdió conocidos pero ganó nuevos apoyos.
"La vida te quita gente que crees que son tus amigos y te acerca a otros; esa fue la enseñanza".
El exdeportista admitió que, aunque el proceso ha sido lento y difícil, el apoyo familiar y el reconocimiento público han sido fundamentales para su recuperación emocional y social.
Su condena original de 11 años y tres meses fue dictada en 2021 por la Corte del Distrito Este de Texas, pero su buen comportamiento le permitió acceder a beneficios legales que acortaron su estancia en prisión, inicialmente proyectada hasta 2032.