El Giro de Italia entra en una fase definitiva y, a dos días del final de la segunda semana de competencia, este sábado afrontará una jornada decisiva de alta montaña, en la que Jonas Vingegaard y Egan Bernal tendrán mucho que decir en la lucha por la clasificación general.
La etapa 14 se disputará entre Aosta y Pila (Gressan), con un recorrido de 133 kilómetros. Será una jornada corta, pero muy exigente y con potencial para provocar movimientos importantes entre los favoritos.
Cuatro puertos y una subida final que puede decidir la carrera
La fracción contará con cuatro puertos de montaña: uno de tercera categoría, uno de segunda y dos de primera, incluido el ascenso final a meta. La subida definitiva tiene 16 kilómetros de extensión y presenta una pendiente media cercana al siete por ciento.
Vingegaard apunta a la etapa clave
"Para ser honesto, la verdad es que la he esperado desde que vi el recorrido del Giro. Me di cuenta de que era una de las etapas más duras. La llegada me gusta. No es una etapa súper larga, pero se puede hacer daño. La reconocimos antes del Giro, necesitamos sacar ventaja y esta jornada será una de las claves".
El corredor danés, que está a solo 33 segundos del liderato que ostenta Afonso Eulálio, dejó clara su ambición para la jornada del sábado.
Eulálio se prepara para resistir
El líder de la carrera también tiene claro que la etapa de este sábado puede marcar diferencias importantes en la clasificación general.
"Será una etapa muy dura. Veremos cómo me siento. Si todo va bien, acabaré contento, pero en cualquier caso lo voy a dar todo".
Eulálio también valoró haber conservado el liderato tras una etapa en la que el pelotón dio margen a la fuga que terminó imponiéndose gracias al italiano Alberto Bettiol. "Tampoco ha sido hoy una jornada de descanso; el día de descanso es dentro de dos días. Hoy fue un día más, aunque bastante tranquilo. También fue bastante largo. Mantuve el maillot rosa, que es lo más importante", afirmó.
Con la montaña como gran protagonista y diferencias aún reducidas entre los principales aspirantes, la etapa 14 aparece como una de las más esperadas de esta edición del Giro y una gran oportunidad para que corredores como Vingegaard y Bernal intenten recortar tiempo o incluso cambiar el rumbo de la carrera.