En la noche del miércoles 1 de abril, Sebastián Andrés Guzmán Ayala, un joven de 17 años, fue víctima de un ataque extorsivo que terminó con su vida. El hecho se registró en el barrio Villa Estadio, Soledad, Atlántico, cuando el joven esperaba fuera del local de comidas rápidas ChoriLocos, donde hacía domicilios.
Sebastián apenas llevaba dos semanas trabajando como domiciliario para costear sus estudios en derecho. El establecimiento había recibido un panfleto extorsivo el pasado 24 de marzo, lo que evidencia un contexto de amenazas previas.
El impacto en la comunidad
Este crimen ha generado conmoción en la comunidad de Soledad y en el Atlántico, donde los jóvenes que buscan superarse continúan siendo víctimas de la violencia y la extorsión. Las autoridades investigan el caso para esclarecer los responsables y fortalecer la seguridad en la zona.