Valeria Aveleño Romero, una joven ibaguereña universitaria, denunció a través de redes sociales un presunto caso de intoxicación y robo en la conocida zona de rumba Cuadra Play, ubicada en Bucaramanga. Según su relato, ella y sus amigos fueron abordados por dos hombres que fingieron ser comerciantes, ganándose su confianza con conversaciones amenas y mostrando prendas de oro y vehículos para aparentar credibilidad.
El grupo aceptó acompañar a los desconocidos a una licorera cercana donde consumieron cervezas. Valeria recuerda que tras ir al baño, perdió la memoria por completo y despertó horas después desorientada y tambaleándose en una carretera cercana a Girón, intentando detener vehículos para pedir ayuda.
La joven relató que tanto ella como sus amigos aparecieron en distintos lugares sin sus celulares ni pertenencias, y que el hurto asciende a casi 30 millones de pesos en joyas y equipos móviles. Uno de sus amigos presentó pérdida total de memoria sobre los hechos, y se cree que la intoxicación ocurrió dentro de un vehículo, ya que un video muestra a Valeria en un carro antes de perder la conciencia.
Las pruebas médicas indicaron que no se trató de escopolamina, sino de derivados químicos indetectables que desaparecen rápidamente del organismo, dificultando su identificación. La Policía ya tiene material de cámaras de seguridad que está siendo analizado y las víctimas han reconocido a los presuntos responsables, quienes cuentan con denuncias previas.
“Esto está pasando mucho en Bucaramanga. Les llegan muchos casos diarios. Hago un llamado a las autoridades para que estén pendientes en Cuadra Play, porque nosotros los jóvenes vamos mucho. A mí me escucharon porque hice un video en redes sociales, si no, la denuncia hubiera pasado por alto.”
Valeria agradece la ayuda de un ciudadano que la encontró en la vía, la asistió y se aseguró de que llegara bien a casa tomando fotos de las placas del taxi que la transportó. Su denuncia ha generado un llamado de atención para reforzar la vigilancia en esta zona de la ciudad y proteger a los jóvenes que frecuentan estos espacios de esparcimiento nocturno.