Un viaje a la frontera de la memoria
La artista mexicana Julieta Venegas regresa con su proyecto más personal: 'Norteña', un disco y un libro que exploran sus raíces en Tijuana, la ciudad fronteriza que define su identidad. En ambos trabajos, Venegas se sumerge en sus recuerdos de infancia y adolescencia, buscando las claves de su vocación musical.
Dos obras que se complementan
El libro 'Norteña: memorias de un comienzo' y el álbum homónimo surgieron de manera simultánea, como un proyecto de memoria que abarca tanto lo musical como lo literario. Venegas explica que la escritura le permitió un ritmo más pausado, alejado de las exigencias de la industria musical.
La manera en cómo estoy escuchando música, la manera en cómo estoy pensando en mis proyectos, cada vez requiere más de ese tiempo para imaginarlos. No tengo ganas de apurarme para lo siguiente.
La cocción lenta como filosofía
Venegas confiesa que este proyecto fue de 'cocción lenta', un proceso que duró unos cinco años desde la idea inicial hasta su materialización. La artista busca ir a contramano de la rapidez que impone la época, priorizando la profundidad y la reflexión sobre la inmediatez.
La soledad como territorio creativo
La palabra 'soledad' aparece recurrentemente en la obra de Venegas. La cantante reflexiona sobre su relación con la soledad, que considera un elemento importante en su vida y en su proceso creativo, aunque reconoce que antes le generaba conflicto por las expectativas sociales sobre las mujeres.
Una mirada a la industria musical
Sobre el papel de la mujer en la industria, Venegas señala que aunque ahora hay más posibilidades gracias a las plataformas digitales, las mujeres aún enfrentan luchas internas. Destaca la importancia de la independencia y la intuición en su carrera, que la han guiado desde sus inicios.