La representante a la Cámara por las curules de paz, Karen Astrid Manrique, fue trasladada este fin de semana desde la cárcel El Buen Pastor en Bogotá hasta el Batallón de Ingenieros No. 2 Vergara y Velasco en Malambo, Atlántico, para cumplir la medida de aseguramiento ordenada por la Corte Suprema de Justicia.
La Corte Suprema llamó a juicio a Manrique por el delito de cohecho impropio, en el marco del entramado de corrupción en la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). La congresista es señalada de recibir contratos en Saravena a cambio de votar favorablemente los empréstitos discutidos en la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público.
Aunque la investigación involucra a varios congresistas, incluyendo a Wadith Manzur, Liliana Bitar, Julián Peinado, Juan Pablo Gallo y Juan Diego Muñoz, la Corte ordenó medida de aseguramiento únicamente para Manrique y Manzur, ambos reelectos en las elecciones del 8 de marzo. La decisión se basó en el riesgo de que su influencia política y poder regional interfieran en el proceso judicial.
Mientras algunos implicados, como los expresidentes del Congreso Iván Name y Andrés Calle, permanecen en prisión en centros penitenciarios convencionales, Manrique y Manzur lograron ser recluidos en guarniciones militares. Manzur está en la Escuela de Carabineros y Manrique fue inicialmente enviada a El Buen Pastor, pero luego trasladada a Malambo.
El traslado de Manrique se dio luego de una solicitud de su defensa para que no permaneciera en el centro penitenciario de Bogotá, argumentando riesgos para su seguridad. Aunque se pidió un cupo en la Brigada Especial de Comunicaciones en Facatativá, la autoridad militar asignó su reclusión a la Cárcel y Penitenciaría de Alta y Media Seguridad para miembros de la Fuerza Pública en Malambo.
La Corte Suprema justificó la medida de aseguramiento por la capacidad de los congresistas para influir en el proceso judicial debido a su poder político y regional.
Este caso continúa generando atención por la magnitud del entramado de corrupción y la implicación de altos funcionarios y congresistas en el saqueo a la UNGRD.