La candidata presidencial de Perú, Keiko Fujimori, se pronunció este martes 23 de junio para exigir que se respeten los resultados electorales en su país, en medio de un lento escrutinio que mantiene en vilo a la nación. Con un 99,71 % de las actas procesadas, la diferencia de votos entre Fujimori y su contendor, Roberto Sánchez, es de apenas 40.600 sufragios, lo que ha generado tensiones y llamados a la transparencia.
Un proceso electoral bajo la lupa
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) informó que aún quedan pendientes 287 actas de votación, de un total de 92.766, las cuales deben ser revisadas por los jurados electorales especiales (JEE) debido a impugnaciones. Este retraso ha provocado críticas y comparaciones con otros países de la región.
Me da sana envidia de Colombia. Allí los resultados se conocen con rapidez y se respetan. En Perú debemos avanzar hacia esa misma cultura democrática.
Fujimori también felicitó al presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien resultó vencedor en las elecciones del pasado domingo 21 de junio. La candidata peruana destacó la eficiencia del sistema electoral colombiano como un ejemplo a seguir para su país.
El impacto de la demora en la confianza ciudadana
Analistas políticos señalan que la lentitud en el conteo de votos en Perú podría afectar la legitimidad del proceso y aumentar la polarización. Mientras tanto, la ONPE asegura que trabaja para resolver las impugnaciones restantes y emitir un resultado definitivo en los próximos días.