Un legado que marcó la gastronomía colombiana
El pasado sábado 21 de marzo, la comunidad empresarial y gastronómica de Colombia lamentó la muerte de Eduardo Robayo Ferro, uno de los tres visionarios que fundaron Kokoriko hace 56 años. A sus 91 años, Robayo Ferro dejó un legado imborrable en la popularización del pollo asado, un plato que hoy es símbolo nacional gracias a esta cadena.
El nacimiento de una marca icónica
El 9 de agosto de 1969, Eduardo Robayo Ferro junto a Noé Cardona y Emilio Jordán crearon Avesco Ltda., la empresa detrás de Kokoriko. Aunque la razón social fue esa, el nombre Kokoriko se consolidó en el imaginario colombiano como sinónimo de calidad y tradición en pollo asado.
Hoy, Kokoriko cuenta con 79 restaurantes distribuidos en diferentes regiones del país, reflejando la visión emprendedora de sus fundadores que transformaron un negocio local en un referente nacional.
Kokoriko no solo popularizó un plato, sino que creó una experiencia gastronómica que une a generaciones alrededor del sabor del pollo asado.