La liquidez del Gobierno de Gustavo Petro sigue en niveles históricamente bajos, pero en mayo se registró una recuperación significativa. El saldo de caja se disparó hasta los 18,39 billones de pesos, gracias a una subasta interna realizada por el Ejecutivo. Sin embargo, este alivio financiero llegó a costa de un mayor endeudamiento y elevadas tasas de interés.
Un contexto de incertidumbre fiscal
La recuperación de la caja se da en un escenario complejo: déficits fiscales persistentes, una deuda pública elevada y una menor confianza de los mercados tras la rebaja de la calificación soberana. Estos factores han limitado la capacidad del Gobierno para financiar sus operaciones sin recurrir a mecanismos de endeudamiento interno.
El dinero sirve para proteger al empleado en caso de que su contrato finalice.
¿Qué implica esta subasta interna?
La subasta interna permitió al Gobierno captar recursos frescos, pero a un costo elevado. Las tasas de interés pagadas por estos títulos reflejan la percepción de riesgo del mercado sobre la economía colombiana. Analistas advierten que esta estrategia es insostenible a largo plazo si no se acompañan de reformas estructurales que mejoren la confianza inversionista.
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