En la mañana de este martes, una imponente delegación del pueblo indígena Misak, originaria del Cauca, llegó a Bogotá con el objetivo de exigir el cumplimiento de los acuerdos pactados con el Gobierno Nacional.
La caravana, compuesta por 22 chivas, seis camionetas y un camión, transporta a más de 800 personas que buscan establecer un diálogo directo con el Ejecutivo en la Plaza de Bolívar, epicentro de esta movilización.
Un operativo sin precedentes en la movilidad capitalina
La Secretaría de Gobierno habilitó un dispositivo de acompañamiento en la Autopista Sur con Calle 57 para garantizar la seguridad y fluidez del recorrido. La ruta oficial comprende la Carrera 30 y la Calle 26, culminando en la Plaza Cultural La Santamaría, donde los manifestantes continuarán a pie hacia el centro histórico.
Se recomienda a los ciudadanos tomar vías alternas como la Avenida Boyacá o la Avenida Ciudad de Cali debido a los cierres y congestiones previstos en las zonas occidente y centro de Bogotá durante la jornada.
El impacto en la comunidad y los reclamos de las autoridades indígenas
Los líderes de las Autoridades Indígenas del Suroccidente (AISO) explicaron que su presencia en la capital responde a la crisis humanitaria que afecta sus territorios, marcada por el aumento de la violencia y la presencia de grupos armados ilegales.
- Crisis Humanitaria: Exigen atención urgente ante la violencia y amenazas en sus resguardos.
- Incumplimientos del Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026: Requieren la ejecución de partidas presupuestales acordadas.
- Autonomía Territorial: Solicitan el reconocimiento efectivo de sus autoridades tradicionales y soluciones a los conflictos de tierras.
Esta movilización representa un llamado urgente para que el Gobierno Nacional atienda las demandas de un pueblo que busca garantías plenas de sus derechos y condiciones de vida dignas.