Un equipo internacional de investigadores, liderado por Egidio Armadillo, ha identificado una monumental estructura geológica en forma de abanico bajo el hielo de la Antártida Oriental, a una profundidad superior a los 3.000 metros. El hallazgo, publicado en la revista Nature Geoscience, fue posible mediante la integración de décadas de datos topográficos, sísmicos, gravimétricos, magnéticos y de radar.
Una red tectónica que cambia el mapa geológico
Este sistema, denominado 'Provincia de Cuencas en Abanico de la Antártida Oriental', agrupa formaciones previamente estudiadas de forma aislada —como los valles de Wilkes y Aurora y la fosa del lago Vostok—, revelando que forman parte de una red tectónica única que permite reconstruir con mayor precisión la fragmentación del supercontinente Gondwana.
Tecnología de punta para un hallazgo histórico
La estructura permaneció oculta bajo más de 3 kilómetros de hielo antártico. Los científicos combinaron datos de múltiples fuentes para lograr esta visualización sin precedentes del subsuelo antártico.
Este descubrimiento no solo desconcierta por su magnitud, sino que ofrece una nueva ventana para entender los procesos geológicos que dieron forma al planeta.