Un repunte que enciende las alarmas económicas
La inflación en Estados Unidos volvió a dispararse y alcanzó en mayo su nivel más alto en tres años, una señal preocupante para millones de consumidores que ya venían enfrentando un aumento sostenido del costo de vida y para la Casa Blanca de Donald Trump, que llegó al poder prometiendo precisamente una reducción rápida de los precios.
Según informó este miércoles el Departamento de Trabajo, el índice de precios al consumidor subió 4,2 por ciento frente al mismo mes del año pasado, superando el 3,8 por ciento registrado en abril y marcando el tercer incremento mensual consecutivo.
Las causas del nuevo pico inflacionario
El repunte de precios amenaza con dificultar los recortes de tasas de interés que busca la Casa Blanca y abre un frente político para Trump. Analistas señalan que factores como el alza en los costos de la energía, la vivienda y los servicios siguen presionando al alza, mientras que las políticas migratorias y arancelarias del gobierno también generan incertidumbre en las cadenas de suministro.
El dato de mayo confirma que la inflación no cede y que la Reserva Federal tendrá menos margen para bajar las tasas, lo que contradice las promesas de campaña de Trump sobre un alivio inmediato para los consumidores.
El impacto político para la administración Trump
El nuevo dato de inflación representa un desafío directo para la narrativa económica de la Casa Blanca, que había apostado por una rápida desaceleración de los precios. Con las elecciones de medio término en el horizonte, el costo de vida se consolida como uno de los temas más sensibles para el electorado.
Además, el contexto se agrava con la reciente propuesta republicana de endurecer el acceso a la residencia para migrantes legales, una medida que, según críticos, podría afectar a miles de colombianos y reducir la oferta laboral en sectores clave, presionando aún más los salarios y los precios.