Después de más de dos décadas de búsqueda, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) entregó dignamente a su familia los restos de Orlando de Jesús Oquendo Úsuga, un campesino de 19 años que desapareció el 14 de julio de 2004 en el corregimiento de Quiparadó, en Dabeiba (Antioquia).
Un crimen que intentó ocultarse como baja en combate
Según la investigación, integrantes del Ejército lo asesinaron y presentaron su cuerpo como el de un guerrillero muerto en combate. Sus restos fueron inhumados sin identificar en el cementerio de Carepa, donde permanecieron durante años.
La verdad que permitió la identificación
La ubicación e identificación de Orlando fue posible gracias a los aportes de verdad de antiguos militares que reconocieron responsabilidad por asesinatos y desapariciones forzadas investigados por la JEP en el Caso Conjunto Cementerio Las Mercedes de Dabeiba. Los análisis genéticos realizados por Medicina Legal confirmaron su identidad.
Una entrega que cierra un ciclo de dolor
La entrega se realizó el pasado 5 de junio. Para su familia, el acto puso fin a una búsqueda de más de 20 años. “Para mí eso es un descanso. Saber que al menos enterramos el cuerpecito de él”, dijo su hermana, Elvia Oquendo.
Con este caso, ya son 18 las víctimas entregadas dignamente a sus familiares en Antioquia y Chocó dentro de esta investigación, y 25 en total en la región de Urabá.